El copoazú es un fruto tropical amazónico perteneciente a la familia del cacao (Theobroma grandiflorum), conocido por su pulpa cremosa, aroma exótico y versatilidad en aplicaciones tanto gastronómicas como funcionales. Su perfil sensorial combina notas frutales con un ligero matiz chocolateado, lo que lo convierte en un ingrediente distintivo para productos innovadores y de alto valor agregado.
Este fruto se recolecta de forma tradicional por comunidades indígenas de la cuenca del río Caura en el estado Bolívar y del río Ventuari en el estado Amazonas, respetando prácticas sostenibles que salvaguardan la salud del árbol y del bosque. La recolección se realiza entre marzo y agosto, y la producción actual estimada es de 4 toneladas anuales, reflejo de su carácter silvestre y del manejo responsable del recurso.
La pulpa del copoazú se utiliza en la elaboración de jugos, néctares, helados, cócteles, mermeladas, jaleas y confituras, aportando una experiencia sensorial rica, nutritiva y única en sabores amazónicos. Las semillas del fruto, una vez fermentadas y secas, pueden emplearse en la producción de un producto similar al chocolate o en la obtención de manteca de copoazú, apreciada en formulaciones cosméticas naturales.
Desde el punto de vista nutricional y funcional, el copoazú es rico en vitamina C, minerales como cobre, zinc, potasio, calcio, magnesio y hierro, así como compuestos antioxidantes naturales, que contribuyen tanto a la salud interna como a aplicaciones tópicas en cuidado de la piel y el cabello. Su perfil antioxidante y nutritivo lo posiciona como un ingrediente prometedor en productos funcionales y cosméticos de alto valor.